porque por mucho que pienses que ya no puedes volver a caer, aparece algo nuevo que te manda de morros contra el suelo...
sentir esa gota de sudor frío resvalando por tu frente y escociendo al entrar en las heridas de tus pómulos, el aliento caliente con forma de vapor en el aire frío, hasta que vuelvas a caer...
hasta que la sangre se vuelva negra y emane de tus heridas el crudo que mueve el mundo...
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